Las elecciones provinciales comenzaron con tranquilidad en las 442 escuelas salteñas habilitadas para estas PASO. Así lo indicaron altas fuentes del Tribunal Electoral Provincial, quienes aclararon que, sin embargo, se registraron algunas demoras en algunos establecimientos educativos.

Según se detalló desde el ente de control de los comicios, hubo terminales que tuvieron fallas. “Tuvimos conocimiento de algunos problemas, como la habilitación de terminales que tardaban en arrancar. Esperamos que, en breve, estén todas las fallas resueltas”, explicó un vocero del órgano electoral.

Quienes más sufrieron estos problemas en los equipos de votación digital fueron los electores matutinos. Muchos se quejaron, en off the record, por la demora para poder expresar su voluntad.

Según constató LA GACETA, en la escuela Batalla de Salta muchos adultos mayores se acercaron a las máquinas que se encuentran fuera de las mesas para practicar el voto electrónico. Asesores del Tribunal Electoral detallaron que algunas de las tardanzas fueron porque “la gente se acercó a votar sin recordar cómo se hacía y con muchas dudas”. LA GACETA también se acercó a la Escuela Juan Carlos Saravia de Barrio Limache; los votantes, la mayoría mayores de edad, demoraron e hicieron filas de más de una hora.

La misma realidad vivieron los vecinos de la zona sudeste de la ciudad que votaron en la Escuela 4811 de barrio Solidaridad. Las demoras y el malestar no se hicieron esperar en algunas mesas. Los vecinos comentaron a LA GACETA que el movimiento era lento y que debían "armarse de paciencia". En algunos casos, la demora fue de hasta 30 minutos para sufragar. "Dos máquinas se tildaron y tuvimos que interrumpir la votación por unos minutos para resolver el inconveniente", comentó Rodrigo, un técnico a cargo. 

En la zona norte de la ciudad se registraron problemas con los encuestadores que se encontraban en las puertas de las escuelas y no respetaban los 30 metros reglamentarios. Fue el caso de la escuela  René Favaloro y María Eva Duarte de Perón de barrio Castañares, en donde la policía debió obligar a los mismos a retirarse de lugar según informó la oficial Valeria Pérez.
 
Más allá de las demoras, la jornada de sufragio se vivió con tranquilidad, con una fuerte presencial policial y de Gendarmería Nacional, dentro y fuera de la institución.

Fuentes del Tribunal Electoral destacaron luego que, en el interior, el movimiento de electores comenzó un poco más tarde que en la capital, y que aún no se recibieron denuncias formales por presuntas anomalías.